¡¡VIVA DE RONDE, VIVA EL TOUR DE FLANDES!!

Perfil Tour de Flandes 2015

Año tras año, esperando a ver el ambientazo desde la misma salida de Brujas, dando igual que llueva y haga frío, cuando el domingo esté a punto de arrancar De Ronde, el mágico Tour de Flandes, la carrera de un día más importante del calendario internacional, para un servidor. Y la más completa y bonita. El ideal e idílico escenario para un clasicómano, un summum, un clímax. Podrá ser la París-Roubaix la más dura, o la que más pedigrí y grandeza puede reunir. Que digan lo que quieran. Flandes aglutina, en mi humilde opinión, todos los requisitos para coronar al mejor sobre piedras y sobre muros. Ser el mejor flandrien.

Y esa afición. En todos los puntos del recorrido ahí la vemos, animando en masa, con la bandera amarilla y el león negro en el centro (todos los que amamos el ciclocross tenemos una casa, yo por lo menos). Por miles se agolpan en las cunetas y en las cimas de los numerosos “bergs” que salpican el trazado. La mejor afición del mundo junto con la italiana y, claro está, la de Euskadi. Sólo el ciclocross es capaz de reunir tanta pasión entre los belgas por esta prueba. Ni el Tour ni el Giro ni la Vuelta pueden competir con lo que ella significa. Es otra dimensión; incomparable e inmarcesible.

Para los que estamos de Pirineos para abajo, la verdad, no es que se nos dé bien. Es una carrera, la flamenca, “vetada” aún en su palmarés para el ciclismo español. En sus casi cien ediciones aún no hemos subido a lo más alto del podio. Ni siquiera Miguel Poblet, el clasicómano patrio rara avis, en los años 40 y 50, fue capaz de al menos alzarse a peldaños inferiores, al contrario que en la Roubaix, donde sí lo hizo y rozó la gesta. Tuvo que llegar otro catalán, nacido en Argentina para más señas, el primero en lograr el hito para el ciclismo español en De Ronde, con su tercer puesto en la edición de 2008. En aquella ocasión, Juan Antonio Flecha solo dobló la rodilla ante dos ciclistas locales de enjundia como el ganador Stijn Devolder, y Nick Nuyens. Otras veces lo intentó sin éxito, quedando fuera de combate en muros como el Valkenberg, por recordar una de ellas.

Flecha podio flandes. Foto: Mural.uv.esJuan Antonio Flecha, único podio español en De Ronde. Foto: Mural.uv.es

Con la retirada de Flecha y con Egoitz García fuera del circuito World Tour, ahora mismo estamos huérfanos de alguien que pueda tomar la estela del catalán o del propio Óscar Freire, que también lo intentó en Flandes, pero siempre sin éxito. Sólo parece que un Alejandro Valverde mentalizado (de Rojas ni hablamos), y conociendo la carrera previamente podría añadir este “Monumento” a su impresionante palmarés. El año pasado probó en un par de carreras previas, entre ellas Harelbeke. Pero para esta temporada al final desde el cuadro técnico de Movistar, se ha decidido que el murciano acuda a Estella en vez de rodar en Flandes. Lo siento mucho, pero no lo comparto.

Echando de menos Kapelmuur

El recorrido de De Ronde suele variar poco de un año para otro. Para este domingo están previstas dos ascensiones más con respecto a 2014, creo recordar. Serán 19 montes o “bergs” los que deberán afrontar los participantes, con el encadenamiento del Viejo Kwaremont y Paterberg como traca final. Y con Koppenberg cada vez más cerca de meta. Aparte, seis tramos de pavés para que los amantes de la Roubaix tengan, como siempre, su ración de adoquinado correspondiente.

Sinceramente, prefiero recuperar el dúo Kapelmuur-Bosberg como final de carrera. Cuestión de opiniones. Y puestos a elegir, que en la misma cima del “Muro de la Capilla” veamos la bandera española colocada en primer plano gracias a los aficionados que viajaron con la suficiente antelación para ubicarse a pie del culmen de Grammont, para ver el paso de todos los participantes, retorciéndose y dándolo todo con más de 240 kilómetros sobre sus espaldas.

¿Qué muros habrá que seguir? Pues todos. Nos fijaremos con los ojos como platos cuando vayan a afrontar el temible Koppenberg a apenas 40 kílómetros para el final. Veremos quien pone pie a tierra y quien lo sube a duras penas. Y, si llueve, las caídas serán inevitables, tornándolo todo más dantesco. Koppenberg, otrora vetado por la organización, retorna en los últimos años para endurecer si cabe aún más un monumento que para llevárselo hay que realizar muchos sacrificios y que los astros se alineen en el día del juicio final.

Si tengo que destacar otras subidas a las que prestar atención, me quedo con Taaienberg, Valkenberg y, sobre todo, Molenberg. Otros años este último lo ponían como primer monte de la parte final, con esa curva a derechas estrecha, con empedrado y con la vía mirando al cielo… y con Tom Boonen arrancando como un animal y estirando al sufrido paquete hacia el infinito. Me conformo con ver un espectáculo como el dado por Fabian Cancellara en 2013, cuando en Oude Kwaremont puso la carrera patas arriba y en el tramo del 20% del consiguiente Paterberg, reventaba las opciones del eslovaco Peter Sagan.

Gianni Bugno-Flandes-Bikerace.infoGianni Bugno vence a Johan Musseuw en 1994. Foto: Bikerace.info

Rebobinando

Si un italiano gana en Flandes, encima sin ser especialista… ¿Por qué no lo va a poder lograr un español? Afirmativo. Reconozco que me escuece no ver a Valverde en la salida. Si acudimos a años anteriores, hay victorias que serán recordadas y otras, pues menos. Digo lo del italiano porque en 1994, Gianni Bugno se hacía con la victoria en De Ronde, por delante de Musseuw y Tchmile. En una llegada apoteósica donde el doble campeón del mundo batía por centímetros al “León de Flandes”. Bugno, que en aquel momento andaba en plenitud de facultades, añadió este monumento a su rico palmarés, sin ser un especialista puro en carreras de un día.

Merece la pena recordar las tres victorias precisamente de Johan Musseuw, o las de Tom Boonen, que ha andado ahí con las ganas de tomar la salida, a pesar de la caída en la París-Niza. La gran sorpresa de 1992, cuando el francés Jacky Durand se llevaba el galardón tras larga escapada y que es aún el último galo en subir a los más alto en Flandes.

No olvidarse de los que lo intentaron y no lo consiguieron. El francés Laurent Jalabert, por ejemplo, ganador otros años en las Árdenas, acudía una vez a Flandes con intenciones de ganar y con la confianza de verse pletórico atacando a más de 50 kilómetros de meta… para luego coger un terrible pajarón y venirse abajo antes del Kapelmuur. Y es que no es lo mismo ganar en Huy o en Ans que en Meerbeke (ahora Oudenaarde).

O Sean Kelly. Hasta 3 veces fue segundo este irlandés campechano, que sí lograba levantar los brazos en San Remo, Lieja, Wevelgem o Lombardía. Y podríamos seguir. ¡Qué difícil es ganar a los belgas en su coto celestial!

Edwig Van Hooydonck Foto: Sport.beEdwig Van Hooydonck vence en 1989 Foto: Sport.be

Sin embargo, para mi, la mejor victoria de siempre es precisamente la lograda por un foráneo, en 1989. En aquella edición, el holandés Edwig Van Hooydonck se imponía en el Tour de Flandes a lo campeón, destrozando a todos sus rivales y soltando al último oponente en el empedrado de la interminable cota de Bosberg. Imperial.

Un favorito: Peter Sagan

Con las bajas inevitables del último dominador en De Ronde, Fabian Cancellara, y del siempre imponente Tom Boonen, Flandes queda huérfana de referentes, que no de grandes favoritos y outsiders de renombre.

Etixx-Quick Step, con Stybar, Tersptra y Vandenbergh, y Sky, con Wiggins, Stannard y Thomas se presentan como los dos bloques más fuertes para tratar de controlar la carrera y rematar con alguno de ellos. Los belgas, además, contarán con otras balas de nivel como Vanmarcke, Van Avermaet, Roelandts y el vigente campeón nacional, Debusschere, sin olvidarnos del veterano Devolder.

Italia confiará en un crecido Paolini y en un venido a menos Pozzato, y los holandeses tendrán también en Lars Boom a otro ´gallo´ con opciones. ¿Otros nombres? Sylvain Chavanel, Langeveld, Burghardt, Kristoff, etc. Y nosotros con ver si Juanjo Lobato termina entre los mejores.

Yo apuesto por Peter Sagan. Este año le está costando rematar, pero suele pasar que cuando ganas menos, lo que te llevas suele ser de mayor calidad. Tiene Flandes entre ceja y ceja y le veo más sólido en los muros que en años anteriores. Pienso que esto reside en la madurez y en el cambio de equipo y entrenador con su llegada a Tinkoff-Saxo. Eso sí, deberá alimentarse bien (no hacer el ´juanito´ como le pasó en Harelbeke) y suplir la falta de un equipo fuerte que le pueda echar una mano, con un comportamiento más zorro y con mayor sangre fría. Y si me falla el eslovaco, como buen fanático del ciclocross lo fiaremos todo al gran Zdenek Stybar o a Lars Boom…

Anuncios

Publicado el 3 abril, 2015 en ciclismo profesional y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: