HISTORIAS DEL GIRO: EL DEBUT DE PEDRO DELGADO EN LA CORSA ROSA (1988)

1988-map

Corría el año 1988 y Pedro Delgado estaba en la cresta de la ola del ciclismo español. Era en aquellos momentos el mejor ciclista de nuestro país, el más mediático y todos se lo rifaban para traerlo a correr en su prueba. El segoviano venía de ser segundo en el Tour del año anterior tras Stephen Roche, y sólo una crono le había alejado de convertirse en el tercer español en lograr el cetro en París. Además, Perico regresaba a casa, al Reynolds de Echávarri y Unzué, tras dos años de periplo holandés en el PDM-GIN-MG. Allí había completado su aprendizaje y se vio por primera vez con opciones reales de ganar la prueba más importante del calendario mundial. Más maduro y más fuerte contra el crono. Mentalmente, más preparado que nunca.

Sin embargo, 1988 iba a suponer un cambio en su calendario por primera vez después de años corriendo la Vuelta a España. Todos, Unipublic, Antena 3 Radio, etc etc, esperaban que el “hijo pródigo” tomara la salida una vez más en la ronda de casa, que esta temporada partía nada menos que desde la isla de Tenerife (sí, es verdad, la Vuelta ya pisó las Canarias hace años, que no el Teide). Pero, lo que son las cosas, Delgado apostó por participar por primera vez en el Giro, en detrimento de la Vuelta, y se montó la consiguiente marimorena. No sentó bien la decisión a la organización de nuestra ronda, y menos a uno de sus impulsores, el prestigioso periodista José María García, que no aceptó tampoco de muy buen grado, que el segoviano comentara el ciclismo en la Cadena SER y no en “su” emisora, Antena 3 Radio, que gozaba además de la exclusiva de tener unidades móviles en los distintos coches de equipo de la Vuelta.

Pedaladas de historiaFoto: Pedaladas de historia

De hecho, para más cachondeo, Delgado se encontraba en Canarias preparando la Vuelta, si no me equivoco, justo cuando la carrera arrancaba a finales del mes de abril por aquellas tierras. Los fotógrafos se frotaban las manos sacando instantáneas del susodicho, entrenando por allí y animando a los esforzados de la ruta… con el ceño fruncido desde Unipublic y desde las huestes de Antena 3 Radio. Mucha presión es la que hubiera aguantado Perico de haber tomado parte en aquella Vuelta, por cierto, muy criticada por los ciclistas españoles, que acusaban a Unipublic de haber suavizado en exceso su recorrido, en beneficio de Sean Kelly. Y así fue, porque el irlandés campechano acabó ganando su única ronda por etapas existente en su brillante y extenso palmarés.

Total, que Pedro Delgado tomaba por primera vez la salida en la Corsa Rosa en aquel 23 de Mayo en la monumental Urbino… con la prensa española e italiana dándole de ganador del Giro incluso antes de arrancar. El segoviano, prudente, no lanzaba las campanas al vuelo, y aclaró que “yo no he dicho que vaya a ganar el Giro, he dicho que voy a intentar ganar el Giro”. Lógica prudencia, y más cuando era una carrera que desconocía y no sabía como se las gastaban los italianos en su terreno. En el prólogo de Urbino recibió ya las primeras críticas. Veinte segundos perdidos en 9 kilómetros de lucha individual contra el reloj frente al pujante francés Jean-François Bernard, unidos a otros 20 segundos de bonificación, le ponían ya en una desventaja de casi un minuto con respecto a uno de los grandes favoritos, de buenas a primeras.

Primeras etapas con sprint y fuga consentida para un Massimo Podenzana (primer sector de la cuarta etapa) que sería líder durante varias jornadas, la llegada de la crono por escuadras volvía a ser un revés para el segoviano. En Vieste, el Del Tongo de Chioccioli, Saronni y Giupponi rompía el reloj y los chicos de Reynolds sólo podían ser undécimos a 1:37 de los italianos. Más desventaja y un Delgado deseando que llegara la montaña para empezar a remontar… Y así pasó, que estuvo todo el Giro remontando.

El hundimiento en Campitello Matese

La primera cita seria con las pendientes que anhelaba el ciclista castellano llegaba en la sexta etapa, con la meta en la cima de Campitello Matese, tras las ascensiones no tan selectivas de Miralago y Sella di Perrone. En este puerto además, cinco años antes había ganado el español tristemente fallecido en accidente de tráfico, Alberto Fernández. Pero la jornada fue un suplicio para los nuestros, con lluvia, frío y un Pedro Delgado que se veía incapaz de aguantar el ritmo de los mejores en la última ascensión, cediendo en meta casi tres minutos, acompañado de sus coequipiers colombianos William Palacio y Omar Hernández. Franco Chioccioli se alzaba con la victoria y casi todos los favoritos sacaban tajada al vigente subcampeón del Tour de Francia, que recibía ahora sí, más críticas que nunca desde la prensa española, acusándole de haber dejado de lado la vuelta patria para no dar la talla luego en la ronda transalpina.

La Gazzetta dello SportAlberto Fernández
Foto: La Gazzetta dello Sport

Delgado optó por capear el temporal, dejando pasar las jornadas, muchas de ellas resueltas con sprints (Rosola, Di Basco, Kappes, etc), acumulando rabia y fuerzas hasta la llegada en alto de Selvino (12ª etapa), donde apareció por primera vez el escalador atacante, el que había encandilado a la afición española en los pasados Tours de Francia, especialmente en el de 1987. En este puerto tendido, Perico acabó segundo, sin tiempo de coger al ganador, el norteamericano Andrew Hampsten, y tras un buen trabajo de su gregario José Luis Laguía. Nuestro protagonista cogía moral, situándose 14º en la general, pero aún lejos, a 4:43 del nuevo líder, Franco Chioccioli.

Bikerace info selvinoEl norteamericano Hampsten ganando en Selvino (1988). Foto: Bikeraceinfo

Dos días después, el segoviano, sin embargo, enterraba todas sus posibilidades de victoria camino de Bormio. La famosa etapa del infierno de la nieve en el coloso del Gavia fue letal para muchos, y fue decisiva para la general del Giro, ya que el holandés Erik Breukink y el mencionado Hamspten llegaban a meta, repartiéndose etapa y liderato respectivamente. El español arribaba en un estado hipotérmico a la meta de Bormio, cediendo la friolera de siete minutos. Ver las imágenes en meta y en la ascensión al Gavia de Johan Van der Velde… increíble, como coronar primero el puerto y luego en el descenso verse adelantado por todo el mundo y ceder 20 minutos en meta. Nunca vi semejante escabechina en una vuelta grande.

1988, Giro d'Italia, tappa 14 Chiesa Valmalenco - Bormio, Gis Gelati - Bruciatori Ecoflam, Van der Velde Johan, Gavia

1988, Giro d’Italia, tappa 14 Chiesa Valmalenco – Bormio, Gis Gelati – Bruciatori Ecoflam, Van der Velde Johan, Gavia Foto: Wielerflits

bettiniphotoErik Breukink ganó la etapa dantesca de Bormio. Foto: Bettini

Cambio de chip

Delgado, resignado, se centró en luchar por mantenerse entre los diez primeros y aspirar a alcanzar alguna victoria de etapa, pero esto último no lo consiguió. Al día siguiente de la etapa más dura de la historia del Giro moderno, camino de Merano 2000, Jean François Bernard lograba la victoria, pero el de Reynolds no lograba luchar por el triunfo, y se veía superado claramente por el grueso de los favoritos que batallaban por el podio, léase Zimmerman, Giupponi, Breukink y Hampsten, que mantenía con solvencia el maillot rosa. La 18ª etapa ponía en escena la cronoescalada al Valico del Vetriolo, donde Hampsten apuntaló el rosa y Perico lograba ser séptimo, ascendiendo al quinto puesto en la general.

Mundo DeportivoPedro Delgado ascendiendo el Passo Gavia
Foto: El Mundo Deportivo

Pedrodelgado.cmoFoto: Pedrodelgado.com

Aún quedaba una etapa de media montaña camino de Arta Terme (se ascendían el Duran y el Cibiana) y una crono final en Vittorio Veneto de 40 kilómetros, que podían animar al segoviano a recortar los tres minutos que le separaban del escalón más bajo del podio, pero apenas lo intentó. De hecho, el ataque desesperado del segundo clasificado, Urs Zimmermann, el día de Arta Terme, sirvió para que Delgado incluso bajara al séptimo puesto, clasificación que sería la definitiva en su primera comparecencia en la corsa rosa. Así, Andrew Hampsten se convertía en el primer norteamericano en ganar el Giro, con nuestro ´gallo´ finalizando a 17:02 del “Conejo”.

cyclingnewsAndrew Hamspten, ganador final del Giro de 1988  Foto: Cyclingnews

A pesar de que el resultado no era el esperado, sí que la ronda transalpina le vino de maravilla al segoviano, ya que apenas unas semanas después ganaría el Tour de Francia de forma insultante, siendo el único patrón de la carrera y sucediendo en el palmarés de España a Federico Martín Bahamontes y al malogrado Luis Ocaña. Pedro Delgado había acertado, tras ver como Stephen Roche había realizado la misma estrategia el año anterior. De ello tomaría nota tres años después su “delfín” Miguel Induráin, que lograría ser el primer español de la historia en ganar el Giro de Italia y el primero en lograr dos dobletes consecutivos Giro-Tour. Pero eso  es otro capítulo de la edad de oro del ciclismo español.

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Publicado el 14 mayo, 2015 en ciclismo profesional, Giro de Italia, hitos ciclismo español, vueltas por etapas y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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