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MIS MOMENTOS CICLISTAS DEL AÑO: LA BRUTAL MEDALLA DE ALMUDENA MORALES EN ÁVILA

Ya dije en las redes sociales que pase lo que pase en 2017 el mejor momento e insuperable había sido la histórica plata lograda por el alicantino Felipe Orts en los Mundiales de ciclocross disputados en Luxemburgo el pasado mes de Enero. Pero la tarde del sábado 8 de Julio pasará también a formar parte de mis momentos ciclistas del año, gracias a un grupo de corredoras campeonas, madrileñas en edad aún infantil, que realizaron una carrera para enmarcar y que valió para que una de ellas se colgara la medalla de bronce en los Campeonatos de España de Escuelas disputados el pasado fin de semana en Ávila.

Almudena Morales, Noelia Ortiz, Elisabeth Hurtado y Laura Caballero fueron las cuatro ciclistas elegidas por el técnico de Escuelas de la FMC, Juan Ángel Martínez, para representar a Madrid en estos Campeonatos. Se hablaba en los corrillos que iba a ser difícil que fueran a lograr los hitos de sus predecesoras (Anguela, Horcajada, Parajón, San Román, etc), que el nivel no era tan alto como el de estas últimas mencionadas. Además, en las gymkanas disputadas ese sábado por la mañana, sus compañeros infantiles había logrado un fantástico doblete con el oro de Rubén Sánchez aderezado con el de por equipos.

Ellas, por el contrario, habían realizado una gymkana para olvidar. De 57 participantes, la mejor había sido Noelia, la 39ª; Almudena la 42ª; Laura la 49ª; y Elisabeth la 56ª. En la comida, que compartieron con sus compañeros sonrientes con el trofeo y con un Rubén felizmente vestido de rojigualda (puto crack), las chicas no parecían estar desilusionadas. Pero tampoco es que estuvieran para fiestas. “Están picadas”, me dice en petit comité Juan Ángel. Por la tarde tocaba ´revancha´ y no era cuestión de marcharse de Ávila con la cabeza gacha.

Cuando el reloj caminaba hacia las 6 y media de la tarde, el calor castellano amainaba y el cielo amenazaba con nublarse. La parrilla de salida de la categoría infantil se estaba configurando, con las catalanas colocadas en primera línea y las nuestras inmediatamente después. Últimas instrucciones de Juan Ángel hacia las cuatro. Pero no en plan marcial, sino en su estilo, arropando y dándoles ánimos (es un tío al que no me imagino echándole la bronca a nadie). Me sitúo con la cámara perpendicular a ellas. Mientras les hago fotos sonríen, pero una vez que termino el rictus en sus rostros cambia.

Tensión y mala hostia, sobre todo en la cara de Noelia Ortiz. Los ojos más bonitos del ciclismo femenino madrileño piden guerra. Las gafas ocultan la mirada de Elisabeth y de Laura, mientras que Almudena, siempre seria, parece que no quiere saber nada de nadie. Lógico. Un padre de una corredora de otra selección no hace más que calentarle la oreja a su hija. La contestación de ella no tarda en llegar: “Cállate un mes”. Señor@s. ¡Que son niñ@s, y aquí vienen a divertirse. Esto no es el Tour de Francia ni el Real Madrid!

Un sprint que vale una medalla, el orgullo de todo un equipo

Cuando dan la salida nos ponemos nerviosos en el cuerpo técnico, como en cualquier carrera, sea de la categoría que sea. Siete vueltas deben dar las corredoras al circuito y desde el primer momento las madrileñas se sitúan en la parte delantera. Impresiona el desparpajo de Noelia, controlando en todo momento los movimientos de las rivales. Está con ganas, se mueve con rabia y se nota a mil leguas. Almudena siempre agazapada, procura no bajar de la décima posición y gastos, los justos. No quiere que le dé el aire en el ´gepeto´ ni en pintura. Elisabeth trabaja siempre tratando de no perder posiciones, y Laura no quiere andar a la zaga de sus compañeras y pelea en vanguardia.

El ritmo aumenta en cada giro, sobre todo a tres del final, cuando Elisabeth trata de mover la carrera pero la rematan la catalana Sara Méndez y la valenciana Ainara Albert. Ambas protagonizan el corte bueno y Eli no puede seguir la estela de ambas. Noelia ve el peligro y trabaja delante. Pero se les ha escapado el tren del oro… ¡Maldita sea! Ainara, que es un portento físico y apunta a ser una de las dominadoras del ciclismo nacional en el futuro, y Sara abren un hueco y acaban jugándose un rojigualda que abraza finalmente a la catalana. Por detrás el pelotón busca el bronce a un ritmo endiablado, con Laura y Elisabeth teniendo problemas para mantenerse en el grupo de cabeza cada vez más selecto.

Noelia hace un último esfuerzo en la recta de contrameta. Había que buscar que Almudena estuviera situada lo mejor posible. Está tan fuerte que incluso tras la paliza que se da, lograr entrar en el primer grupo de las elegidas. Su esfuerzo no va a ser inútil. En la recta final y por la derecha, Almudena Morales lanza un brutal sprint que saca de rueda a todas sus rivales y logra un fantástico e inesperado bronce cuando todo estaba perdido. Cuando nadie daba un duro por ellas. A lo Óscar Freire, con autoridad y con sus rivales exhibiendo caras de agonía tras poner el corazón a mil por hora.

Salto de alegría y grito “síiiii, ¡joder qué grande!”, al mismo tiempo que su familia y la gente de su equipo, la UC Fuenlabrada. Es la quinta medalla para la Comunidad de Madrid. Juan Ángel abraza a su corredora pero no tarda en acudir hacia las otras tres. Noelia entra delante también y sabe que su trabajo no ha sido en vano. En el segundo grupo llega Elisabeth que ha hecho un carrerón, atacando y desgastando a las rivales. Pero la emoción es mayor cuando entra Laura. Los tirones en los gemelos la hacen llegar cortada, y las lágrimas se le saltan una vez que cruza la meta. Su seleccionador acude presto a consolarla y a decirle que su carrera no ha sido baldía, que Almudena es bronce y que, al igual que los infantiles chicos, han tenido premio merecido, pudiendo volver a Madrid satisfechas y con la cabeza bien alta. Sí Laura, Misión Cumplida.

Fotos FMC

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VUELTA A ESPAÑA: ANÁLISIS DEL RECORRIDO (Etapas 11ª, 12ª y 13ª) Por Iban Rodríguez

11ª Etapa – Andorra La Vella – Cortals d´Encamp, 138 kms

Perfil 11

Bienvenidos a la etapa más dura jamás recordada, la etapa en el que se ascenderá más metros de la historia de las tres grandes. La épica y la decepción coexistirán separados por una línea muy, pero que muy fina. El lugar elegido para este infierno de pedales ha sido le Principado de Andorra. Su capital, Andorra la Vella, dará el banderazo de salida a una etapa inolvidable para todos. Los tres primeros kilómetros servirán para acercarnos al primer coloso del día. Cabe destacar que estos primeros metros de etapa nacen con un desnivel ya considerable. El primer de los infiernos a ascender es la collada de Beixalis, puerto de primera categoría, de 7 kilómetros muy duros. No en vano, el primer kilometro, y recuerdo, cuarto de la etapa, ya es al 5% el cual servirá para que algunos valientes busquen su escapada soñando con la gloria. El paso del segundo kilómetro tendrá un 9,8% para endurecerse en el tercer kilómetro, llegando a un desnivel medio de 12,1%, con rampas que alcanzarán hasta el 17%. A partir de aquí ya podría pasar de todo, porque los siguientes mil metros poseerán una media del 10,3% y enconramos aquí mismo el punto con más desnivel de toda la subida, que llega hasta el 18%. Tras está parte tan difícil el puerto se relaja la pendiente hasta un 6,4% constante, durante los siguientes dos kilómetros, dejando para el último un 7,7%.

Collada de Beixalis 2

Beixalis ya lo coronará el grupo con los mejores. Es importante destacar y destaco, la importancia de trabajar en el día de descanso y no relajarse en demasía. Tras un pronunciado descenso, y sin solución de continuidad, llegamos el segundo hito infernal del dia: El Col de Ordino. Diez kilómetros de otra dura subida clásica pirenaica. Comenzará con un primer kilómetro al 4,4% de desnivel medio, para subir al 7,6% en el siguiente kilómetro y rebajarse algo en el tercero al 6,3%. Será el próximo el más duro de este puerto, ya que incluirá rampas del 12%, afrontando los próximos dos kilómetros constantes a un 7,3% al igual que los siguientes dos, también constantes al 6,7% y tras otro kilómetro al 7%, para volver al 6,7% y concluir la ascensión con 500 metros al 5%.

Coll d´Ordino

Descenso rápido y con buen asfalto, les irá dando un respiro y un poco de aire, antes de mirar hacia arriba con una carretera que vuelve a picar camino del Alto de la Rabassa. Puerto de 17 kilómetros, de primera categoría que arranca de forma violentísima con un 9,9% en sus primeros mil metros. Al paso del próximo kilómetro tendrá una rebaja de desnivel hasta un 4,2%, para volver a tener un kilómetro bastante duro al 9,2%, destacando ese final de un 12%. Pero no habrá aún respiro, porque la dureza continuará en el siguiente kilómetro al 10,2%, pasando al siguiente hito kilométrico con más dureza al 8,9%. Llegados a este punto del coloso pirenaico, serán más tendidos los próximos dos kilómetros, con una constante rampa al 7,4% e irá suavizando el desnivel, afrontándose 8 kilómetros que oscilarán las pendientes entre 5,7% y un 4,5%. El penúltimo kilómetro estará otra vez al 5,7%, para poner la guinda final al 6,9%.

Coll de La Rabassa

Kilómetro a kilómetro La Rabassa irá haciendo más duro sí cabe lo anteriormente ascendido y pondrá un punto de más dificultad y épica al siguiente puerto, el más duro sobre el papel, la temida Collada de la Gallina. Este puertaco arranca con un 8,1% para darles más cera con los siguientes mil metros al 10,1%. Tras una zona de subida y bajada en el tercer paso kilométrico les obsequiará la ruta con un 4,5% y un siguiente kilómetro al 4,8%. Y desde aquí, el puerto tomará toda su dificultad hasta llevar a los sacrificados ciclistas al extremo y al desaliento. Este quinto kilómetro pondrá la pendiente hasta un 8,3% para que el siguiente les exija hasta un 7,9%, alcanzando tramos completos al 10%, pero ofreciendo otra rebaja al siguiente paso hasta un 7,6% que, dicho sea de paso, es duro.  Pero mucho peor será el siguiente kilómetro, alcanzando una media de 12,2%, en un tramo al principio y final del kilómetro con rampas tan impresionantes como del 18%, y no será lo más duro de desnivel de esta parte, pero continuará el kilómetro al 9,9% y el siguiente al 9,6%, donde regresará la carretera a un nuevo tramo al 18%. Encima, los últimos mil metros no darán ningún respiro, ya que será una constante e interminable rampa del 9%. Es imposible determinar en este punto dónde estará cada corredor después del enorme esfuerzo realizado.

Collada de La Gallina

Pero tanta atención merece la subida como la vertiginosa bajada de cada puerto. En este caso, nos acercaremos al alto de Comella, un puerto de segunda categoría por su longitud de cinco kilómetros, pero ¡ojo! bastante duro. Su primer kilómetro deja a las claras qué clase de dureza tiene, un 8,3%, para continuar a un 7,7% y un tercer kilómetro al 8,1%, que nos llevará a la zona más dura del puerto con rampas del 11% y un desnivel medio del 7,9%. Tras esto, los últimos metros tendrán un 5% de pendiente, donde acumularán mucha más fatiga, desgaste y cansancio, que harán del último puerto con la llegada en alto un auténtico calvario donde quién lo corone en primera posición escribirá su nombre con letras de oro en el libro histórico de la Vuelta a España.

Alto de La Comella

Hablamos de Els Cortals d´Encamp. Con algo de más de trece kilómetros, este primera categoría empieza con un primer kilómetro al 5,5% y uno posterior algo más suave 2,2%, para continuar dos kilómetros con una media del 6,3% que nos aproximará a la dureza al paso por la localidad de Encamp. Ese kilómetro en concreto tendrá un desnivel de 8,9%, para seguir subiendo la dificultad al 9,5% en el siguiente kilómetro y llevarnos el siguiente a la parte más dura del puerto, con un 10,3% de media  y con una máxima del 15%. Lo siguiente sigue con la misma tónica, otro kilómetro al 9,4% y para seguir la dureza de este sensacional puerto un 9,6% en los 1.000 metros de a continuación. A falta de algo más de 4 kilómetros la pendiente tendrá un 7,3% , luego subirá algo 7,8% en el siguiente kilómetro para bajar en el penúltimo a un 5,6%. Finalmente, el último kilómetros tendrá un desnivel del 7,8%, para acabar los últimos metros con un 3,5%. Excepcional espectáculo que se podrá ver en el enclave andorrano y que creemos tardará mucho tiempo en olvidarse. Disfruten.

Els Cortals d´Encamp

12ªEtapa – Escaldes-Engordany (Andorra) – Lleida, 173 kms

PROFIL

Tras el palizón de la etapa de ayer, afrontaremos una jornada de previsible tranquilidad y escapada consentida. Los primeros 36 kilómetros, tras despedirnos del país de los Pirineos, tendrán la gracia para los ciclistas y su respiro de ser todo en bajada, hasta llegar a la localidad de Coll de Nargó. A partir de aquí afrontarán la primera y única cota puntuable de la jornada: El Coll de Boixols, de segunda categoría.

perfil

Es un puerto largo, pero sin demasiada dificultad en cuanto a desniveles. Tras un ligero y tendido comienzo, tendrán un kilómetro llano para afrontar la parte central de la ascensión, donde encontraremos como rampas más duras tramos con hasta un 7%. Y en la parte final volverá un kilómetro con llano, a la altura de Valldarqués, para afrontar los cuatro últimos con una pendiente más suave y similar a la parte inicial de la subida.

El descenso será largo, de unos diez kilómetros en la parte inicial, donde aún, ascenderán al alto de Faidella, que no es puntuable, para retomar de nuevo la bajada hasta el control de avituallamiento del kilómetro 83,2. Más adelante, los ciclistas afrontarán en el kilómetro 118,8 subirán otro puerto no puntuable, el de Fontllonga y tras un durísimo repecho en pleno descenso  a este puerto, aún quedarán 43 largos y llanos kilómetros para que las escapadas puedan ser atrapadas ya que los equipos tendrán espacio suficiente para buscar el sprint en la llegada a Lleida. Así pues, acusando el cansancio de la etapa pirenáica, no se esperan grandes movimientos y es más que previsible que llegue una fuga consentida.

13ª Etapa– Calatayud – Tarazona, 178 kms

PROFIL (1)

Las carreteras de Soria y Zaragoza acogerán la que para muchos puede ser la última etapa que se decida al sprint en esta Vuelta a España, sin contar con la de Madrid. Pero tampoco es que el terreno sea llano, al contrario. Habrá tres altos puntuables y uno de ellos de primera categoría, que favorecerán las opciones de los que busquen la escapada. Desde el mismo banderazo de salida, la etapa será un constante subir y bajar, llevándonos por un terreno escarpado hasta el collado de Oseja. Los primeros 4 kilómetros son muy suaves, al paso por la localidad de Oseja, se endurecerá la subida, llegando a tener como pendiente máxima un 6% a falta de 3 kilómetros para coronar.

perfil

Tras un breve descenso volverán las dificultades, ya que los ciclistas afrontarán el alto de Beratón, el más duro del día (1ª categoría) con algo más de 8 kilómetros de ascensión. Su perfil es de subida constante, sin descansos, donde realmente la parte más exigente la encontramos entre el kilómetro 3 y el 6, donde la pendiente oscila entre el 6,5% y el 7%. El final de la subida, será también similar a lo anterior pero endureciéndose en los últimos 500 metros con un 6,5%. No revestirá gran dificultad para los más fuertes, pero sí provocará alguna selección dentro del grupo.

PROFILCOLSCOTES_1

El descenso será pronunciado durante bastantes kilómetros, incluso pasado el control de avituallamiento del kilómetro 102 en la localidad de Ágreda. Tras pasar Torrellas, el terreno volverá a mirar hacia arriba, para superar kilómetros después la última dificultad del día, el Alto del Moncayo, de tercera categoría. Son 12 kilómetros y medio de subida muy liviana, donde la mayor dificultad será de un kilómetro al 6% a mitad de ascensión. En general, es una subida muy tendida y que no romperá fácilmente la armonía del pelotón.

perfil (1)

Una vez coronado, hasta la meta quedarán aún 33 kilómetros, que conjugará una larga bajada y un corto repecho final que nos dejará algún momento de espectáculo, pero más de cara a la galería que con  trascendencia para la clasificación general.

 

Ilustraciones: www.lavuelta.com  y Puertos en Bici

Fuente de texto: Iban Rodríguez

 

HISTORIAS DE LA VUELTA: LUCHO HERRERA, PRIMER COLOMBIANO EN GANAR LA VUELTA A ESPAÑA

Parlamento Ciclista 2Luis Herrera  Foto: Parlamento Ciclista

Ahora que el colombiano Esteban Chaves es líder de la ronda española, con dos etapas ganadas y poniendo de manifiesto el auge que vive el ciclismo de este país latinomericano en la actualidad, conviene recordar que en España ya triunfó uno de los suyo hace ya casi 20 años. Hito que sólo ha conseguido igualar hasta el pasado año Nairo Alberto Quintana, con su victoria en el Giro de Italia. Sólo el Tour de Francia y el Campeonato del Mundo de fondo aparecen como las barreras más importantes que el ciclismo colombiano tiene aún por derribar, clásicas aparte.

La irrupción de los ´escarabajos´ a principios de los 80 fue espectacular, con Patrocinio Jiménez, Edgar ´Condorito´ Corredor, Alfonso Flórez (ganador de un Tour del Porvenir) o el propio Lucho Herrera. En la ronda española los vimos por primera vez en la Vuelta de 1984, cuando los mencionados Jiménez y Corredor formaban parte de las filas del Teka y se lucieron en ascensiones como Rassos de Peguera y Lagos de Covadonga. Ambos hicieron top ten en la general final, dominada por el francés Eric Caritoux. Al año siguiente, los colombianos le dieron una vuelta más de tuerca a su participación, logrando hasta 3 victorias de etapa, siendo el que inauguró el palmarés histórico Antonio ´Tomate´ Agudelo, en la cima de Alto Campoo. A esto hubo que unir los dos triunfos de Francisco ´Pacho´Rodríguez logrados en Andorra y en la cronoescalada de Pal, con la matrícula de honor del tercer puesto en la general. Una ronda donde el escocés Robert Millar perdería el maillot amarillo un día antes de llegar a Madrid debido a la escapada memorable de Perico Delgado y Pepe Recio, con la victoria in extremis del segoviano y encima llegando a su casa nada menos.

Cartel-Vuelta-Ciclista-a-España-1987

En 1986 los dos equipos colombianos que tomaron parte (Café de Colombia y Ryalcao Postobón) no lograron ni victorias parciales ni puestos de honor, en una edición sorprendentemente muy igualada y vencida por el gallego Alvaro Pino. Sólo Omar Hernández acabó en el podio de Salamanca, localidad donde terminó la Vuelta, con el maillot de mejor neoprofesional. Omar acabaría años después corriendo en el Reynolds de Echávarri y Unzué. Sin embargo, el ciclismo colombiano estaba de moda, lucía en el Tour de Francia y estaba presente en la mayoría de rondas por etapas destacadas, tanto españolas como del resto del calendario internacional UCI.

Vuelta 87: Sean Kelly, Perico Delgado y Laurent Fignon, favoritos

Aquella ronda tenía su punto de partida en Benidorm, con el típico prólogo que proliferaba aquellos años en las rondas de 3 semanas. Los nombres que salían a la palestra eran los del irlandés Sean Kelly y del francés Laurent Fignon, como grandes favoritos para lograr la victoria, sobre todo el primero, que año tras año buscaba denodadamente el triunfo en la Vuelta y así añadir la pieza que le faltaba en su extenso y enorme palmarés. El parisiense, por su parte, acudía a nuestra ronda pensando más en volver a ser el que fue en el Tour, cuando lograba con apenas 23 años la victoria en la prueba por etapas más importante del mundo en 1983 y 1984.

$_57Suplemento de AS especial Vuelta 87
Eran otros tiempos (tengo el ejemplar bien 
guardado)

Frente a ellos se situaban las figuras del alemán Raymund Dietzen y del español Pedro Delgado, quedando en un segundo plano el colombiano Luis Herrera, el italiano Moreno Argentin o el abulense Ángel Arroyo, entre otros. Pero la noticia más importante en el arranque de la Vuelta sería la ausencia final del vigente ganador de la carrera, el pontevedrés Álvaro Pino, que víctima de una tendinitis se veía obligado a no tomar la salida, con lágrimas en los ojos y tras haberlo intentado hasta el último momento. La jefatura de filas pasaría en el equipo de Mínguez a manos de un joven escalador salmantino de nombre Laudelino Cubino

El belga Jean Luc Vandenbroucke se adjudicó el prólogo de apenas 7 kilómetros por las calles de Benidorm, con Sean Kelly dejando las cosas claras y sus intenciones con el segundo puesto. Al día siguiente, camino de Albacete, el irlandés ganaba la etapa y se ponía líder por las bonificaciones, abriendo ya las primeras diferencias con respecto a los otros favoritos. Pero, 24 horas después, a pesar de acabar segundo en el sprint tras el italiano Paolo Rosola, cedía el maillot en favor del italiano Roberto Pagnin, “Gigi el Amoroso”, también por las bonificaciones. Sin embargo, fue sólo un préstamo, ya que en la crono individual de 35 kilómetros en Valencia Kelly se adjudicaba la victoria, recuperaba el amarillo y metía las primeras diferencias, especialmente a Fignon, que cedía más de dos minutos y medio, afectado por una sinusitis, y a Herrera más de tres, mientras que gente como Delgado o Arroyo o Lejarreta salvaban los muebles como podían, en torno a los 2 minutos de desventaja. Por su parte, Cabestany, Dietzen y Gorospe se mantenían en alza, a menos de minuto y medio del rudo irlandés.

Las etapas 4ª y 5ª apenas tendrían incidencia para la general. En la primera asistimos al sprint masivo ganado por Alfonso Gutiérrez, que inauguraba el casillero de victorias por etapa españolas, mientras que en la segunda disfrutamos de la cabalgada del italiano Roberto Pagnin camino de Barcelona, que le reportó, tras la aquiescencia del pelotón y de las huestes del Kas, la victoria de etapa y el maillot amarillo por segunda vez en apenas una semana. La cima andorrana de Pas de la Casa (Grau Roig) era la primera etapa de montaña de aquella Vuelta, con apenas unas cotas de tercera categoría para abrir boca, pero con un longitud superior a los 200 kilómetros y la llegada a esta localidad pirenáica tras un subida interminable, algo tendida, pero de dureza constante.

d570619841fa61e23a024b8a7a3855efoFuente: Parlamento Ciclista

Otra fuga maratoniana premió la combatividad de Jesús Ibáñez Loyo con la victoria de etapa para su equipo el Zahor, mientras que Sean Kelly cogía de nuevo el amarillo, no sin sufrir lo indecible ante la armada española encabezada por Belda (segundo en meta), Delgado, Gorospe, Arroyo y Cubino, que le recortaban algo de tiempo en la general. Pero lo más destacado era ver a Fignon ceder más en Grau Roig, mientras que Lucho Herrera emergía por primera vez con un buen tercer puesto y entrando por fin en el top ten de la general a poco más de dos minutos y medio del liderato.

La batalla espectacular de escaladores en Cerler

CerlerFuente: Parlamento Ciclista

Sin solución de continuidad, al día siguiente disfrutamos de una etapa pirenaica durísima, con los pasos del Cantó de salida, Perves, Espina y Fadas de entremeses y la traca final en la estación invernal de Cerler (Ampriú) en Huesca. El Zor-BH dinamitó la carrera en el largo e interminable Cantó, buscando reventar la carrera (ataque de Jesús Cruz Martín desde el mismo banderazo), cosa que sí lograron, ya que la victoria de la etapa acabaría en manos de uno de sus delfines, el prometedor escalador salmantino Laudelino Cubino. El de Béjar ya había brillado en el Tour del Porvenir del año anterior, y en Cerler se dio a conocer al mundo ciclista con un precioso triunfo, que aliviaba al menos el disgusto de no tener a Pino en la lucha por la general de la Vuelta.

CubinoLaudelino Cubino  Imagen: RTVE

Camino de Cerler Sean Kelly perdía unos segundos que le privaban de mantener el liderato, en favor del alemán Raymund Dietzen, que entraba en el grupo de Delgado y de los colombianos Omar Hernández, Oscar de Jesús Vargas y Martín Ramírez. Fueron apenas 40 segundos sobre el grupo de Fignon, Gorospe y Kelly, pero los suficientes para que el rubio teutón del Teka se vistiera de amarillo por primera vez en la carrera. Sin embargo, lo destacado fue ver a un Lucho Herrera en forma, entrando a apenas una decena de segundos de Cubino en meta y situándose peligrosamente cuarto en la general a apenas 50 segundos de Dietzen. Por su parte, Lauren Fignon mostraba una ligera mejoría (aunque seguía a más de tres minutos) en una etapa que registró nada menos que 22 abandonos y 13 corredores llegando fuera de control…

Parlamento Ciclista 3Raymund Dietzen  Foto: Parlamento Ciclista

Los dos días siguientes, camino de Zaragoza y de Pamplona fueron de transición, pero con victorias españolas, de la mano de Iñaki Gastón y de Antonio Esparza. Este último fue segundo en meta tras Felipe Yáñez, pero dio positivo días después y se le retiró la victoria en beneficio del ciclista del Caja Rural-Seat Orbea. La Vuelta llegaba a su ecuador y lo hacía a lo grande, con dos nuevos finales en alto lo suficientemente importantes como para provocar mayores diferencias entre los favoritos. No fue así en la primera de ellas, con final en Alto Campoo, previo paso por uno de los puertos más duros de la península por aquella época, como era el Puerto del Escudo. Al final triunfó la escapada de uno de la tierra como es Enrique Aja (Teka), llegando todos los favoritos juntitos y encabezados por el ´Jardinerito´ Herrera. La 11ª etapa se consideraba como el punto álgido de la ronda española, ya que se arribaba a los Lagos de Covadonga, que en los 80 gozaba de un status similar al que tiene hoy día el Angliru. El propio Bernard Hinault llegó a afirmar en una entrevista de la época que era “el puerto más duro que había subido en su carrera”.

alto-campoo-podria-acoger-final-etapa-vuelta-ciclista-espana-2015-527 Angel RuizEnrique Aja  Foto: Ángel Ruiz

Esta jornada no provocó un cambio en la general pero sí supuso una respuesta clara del ciclismo colombiano y su poderío escalador. En el suplemento especial que publicó sobre la Vuelta el diario AS con el análisis de todas las etapas, los comentarios corrían a cargo del vigente ganador, Álvaro Pino. Y el gallego comentó que la etapa de los Lagos sería “el día grande de la Vuelta” y que no esperaba que los escarabajos fueran a liarla porque “con el frío se encogen”. Fue probable que Lucho Herrera leyera estos comentarios, ya que el colombiano arrancó a apenas seis kilómetros de meta, soltó a todos los favoritos y se impuso a lo campeón en la cima asturiana con el premio suplementario de ser líder de la Vuelta a España.

dietzen lider Alto Campoo pedaladasdehistoria.blogspotDelgado, Kelly y Dietzen en Alto Campoo   Foto: Pedaladasdehistoria

Los daños provocados por el mejor escalador del mundo en los años 80 fueron importantes: Kelly cedía 1:26, Dietzen 1:39, Arroyo 1:48, Lejarreta 2:21, Delgado 3:11 y Fignon 3:51. El ciclista de Fusagasugá se enfundaba el amarillo y respondía en primera persona a las declaraciones hechas por Pino en el especial de As. Menos mal que no corrió, porque no hubiera podido mirarle a a la cara al colombiano…

luchoLagosLucho Herrera en Lagos de Enol  Imagen: RTVE

La mala pata de Sean Kelly y el resurgir de Laurent Fignon

Aún faltaba toda la segunda mitad de la Vuelta y Sean Kelly veía que el liderato no estaba lejos, a menos de un minuto. Lo mismo pensaba Dietzen, el anterior líder. Todo lo contrario le pasaba a Perico Delgado, alejado ya a casi tres minutos, lo mismo que Arroyo, a más de cinco, y Fignon a casi seis. Todas las etapas que se desarrollaron a continuación por tierras gallegas y leonesas no cambiaron el statu quo en la general, con Lucho Herrera llevando al delirio a la afición colombiana, que se levantaba temprano para seguir las andanzas de su hijo pródigo, el ´Jardinerito´. Así, Carlos Hernández levantaba los brazos camino de Oviedo, el colombiano del Kelme Carlos Emiro Gutiérrez lograba el triunfo en El Ferrol tras un oportuno ataque a pocos kilómetros de la meta y el siempre avispado Juan Fernández se salía con la suya en la meta de La Coruña. Por su parte, Antonio Esparza repetía su triunfo parcial, esta vez sí levantando los brazos, camino de Vigo y Dominique Arnaud le “comía la tostada” al francés Abadie y al español Portillo en la fuga buena que llegaba a Ponferrada.

carlosemirogutierrez senaldeportes.tvCarlos Emiro Gutiérrez   Foto: senaldeportes.tv

Ya en la última semana en liza el italiano Roberto Pagnin repetía victoria de etapa en Valladolid, ciudad donde se iba a dilucidar la tercera y última crono de la Vuelta, con Sean Kelly expectante para recuperar el maillot amarillo de Caja Postal. Hasta ese momento y tras seis jornadas sin apenas nada que contar, el único que sacaba tajada era Laurent Fignon, que se acercó en la clasificación general gracias a los minutos ganados en la fuga consentida de El Ferrol y en las bonificaciones repartidas a lo largo de cada una de las jornadas. Los pronósticos en la crono castellana de 24 kilómetros se cumplieron a medias. Kelly recuperaba el liderato, pero la etapa se la llevaba un especialista como el gallego Suso Blanco Villar. Ahora el irlandés dominaba la general, con 42 segundos sobre Herrera, que salvó dignamente la crono, y 52 sobre el alemán Dietzen, quedando ya Delgado a 3 y medio y Fignon a 5:18.

Ese era el panorama a cuatro días de terminar la Vuelta en Madrid. Más cerca que nunca de lograr su sueño, el de Carrick-on-Suir debía hacer frente a las montañas del Sistema Central y a la sierra madrileña, con puertos no excesivamente duros pero largos e incómodos, donde sería fundamental la labor del equipo para evitar escapadas bidón o ataques suicidas como el de Bernard Hinault en 1983. La 19ª etapa partía de El Barco de Ávila y debía arribar a la capital abulense previo paso por los altos de Peña Negra, Pedro Bernardo, Serranillos y Navalmoral. Y a la altura de la primera ascensión, en Peña Negra, se produjo la noticia: El líder, Sean Kelly, se veía obligado a la retirada por un maldito forúnculo. Llevaba varios días afectado e incluso le habían operado de un quiste. El cuerpo le dijo basta y se produjo una revolución en el pelotón.

kelly forunculo pedaladas historiaSean Kelly, poco antes de abandonar
Foto: Pedaladasdehistoria

Teka trató de controlar la carrera para Dietzen, porque el alemán estaba a apenas diez segundos en la general de Herrera y se empecinó en coger bonificaciones en metas volantes y sprint especiales, pero cuando llegó la hora de la verdad, en la doble ascensión Pedro Bernardo-Serranillos, el conjunto santanderino hizo aguas ante un ataque del pujante Fignon, que fue aprovechado por Herrera y Delgado para dejar al alemán fuera de combate. El francés acabó por marcharse solo y ganar en Ávila, tras una memorable etapa, que le llevaba directamente a puestos de podio, mientras que Herrera calculaba fuerzas y en la subida a Navalmoral se iba en solitario, distanciando aún más a Delgado y a Dietzen y controlando la pérdida de segundos con respecto al “Robespierre” francés.

avila87fignonLaurent Fignon gana en Ávila  Imagen: RTVE

Primer triunfo colombiano en la historia de la Vuelta a España

Ahora sí. Herrera recuperaba el maillot y gozando de una renta superior al minuto sobre Dietzen, más de tres sobre Fignon y casi cuatro sobre Delgado. Por supuesto que aún quedaban dos etapas por la sierra castellana, pero el de Fusagasugá gozaba de un equipo plagado de escaladores y, por supuesto, el apoyo del otro conjunto colombiano en liza, el Ryalcao Postobón, si las cosas se ponían feas. El primer desafío incluía nada más y nada menos que siete puertos camino de las Destilerías DYC en Palazuelos de Eresma. No hubo color. Los colombianos controlaron las acometidas de Delgado y se dieron el gustazo de ganar la etapa de la mano de un emergente Omar Hernández. Y el penúltimo día, con meta en Collado Villalba tras franquear Navafría, Canencia, Morcuera y Cotos, más de lo mismo. Herrera mostrando solidez, bien protegido y con Pacho Rodríguez levantando los brazos en la cuarta victoria de etapa de un ´escarabajo´ en esta edición de la Vuelta.

Parlamento CiclistaPerico Delgado, Herrera y Dietzen Foto: Parlamento Ciclista

Deporadictos.comLuis Herrera bien protegido por sus compatriotas  Foto: Deporadictos.com

El Paseo de la Castellana recibía a Lucho Herrera con los brazos abiertos, con calor como no podía ser de otra manera, el día de San Isidro, como primer ciclista iberoamericano y colombiano en subir a lo más alto del podium de una vuelta de tres semanas. Colombia enloquecía con la gesta del ´Jardinerito´, en un festival completado por la victoria en la clasificación por equipos del Ryalcao Postobón, la general de la montaña para el propio Lucho y otros tres ciclistas de la tierra en el top ten final: Oscar de Jesús Vargas (5º), Henry Cárdenas (9º) y Omar Hernández (10º). Por otra parte, la etapa en el circuito madrileño se dilucidaba, contrariamente a lo esperado, con una fuga, gracias al buen hacer del catalán Jaume Vilamajó, que burló a lo grande la vigilancia del paquete y le dio a España la victoria de etapa número 11.

Colombia ganaba así la Vuelta a España en 1987 de la mano de Luis Herrera. El Giro cayó de su lado en 2014 gracias a Nairo Quintana. Ya sólo queda el reto del Tour. Fabio Parra fue tercero en 1988 y el mencionado Quintana segundo en 2013 y 2015. ¿Será en 2016 cuando el ciclismo de este país cierre el círculo de su brillante historia?

El mundoLuis Herrera gana la Vuelta  Foto: El Mundo