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MIS MOMENTOS CICLISTAS DEL AÑO: LA BRUTAL MEDALLA DE ALMUDENA MORALES EN ÁVILA

Ya dije en las redes sociales que pase lo que pase en 2017 el mejor momento e insuperable había sido la histórica plata lograda por el alicantino Felipe Orts en los Mundiales de ciclocross disputados en Luxemburgo el pasado mes de Enero. Pero la tarde del sábado 8 de Julio pasará también a formar parte de mis momentos ciclistas del año, gracias a un grupo de corredoras campeonas, madrileñas en edad aún infantil, que realizaron una carrera para enmarcar y que valió para que una de ellas se colgara la medalla de bronce en los Campeonatos de España de Escuelas disputados el pasado fin de semana en Ávila.

Almudena Morales, Noelia Ortiz, Elisabeth Hurtado y Laura Caballero fueron las cuatro ciclistas elegidas por el técnico de Escuelas de la FMC, Juan Ángel Martínez, para representar a Madrid en estos Campeonatos. Se hablaba en los corrillos que iba a ser difícil que fueran a lograr los hitos de sus predecesoras (Anguela, Horcajada, Parajón, San Román, etc), que el nivel no era tan alto como el de estas últimas mencionadas. Además, en las gymkanas disputadas ese sábado por la mañana, sus compañeros infantiles había logrado un fantástico doblete con el oro de Rubén Sánchez aderezado con el de por equipos.

Ellas, por el contrario, habían realizado una gymkana para olvidar. De 57 participantes, la mejor había sido Noelia, la 39ª; Almudena la 42ª; Laura la 49ª; y Elisabeth la 56ª. En la comida, que compartieron con sus compañeros sonrientes con el trofeo y con un Rubén felizmente vestido de rojigualda (puto crack), las chicas no parecían estar desilusionadas. Pero tampoco es que estuvieran para fiestas. “Están picadas”, me dice en petit comité Juan Ángel. Por la tarde tocaba ´revancha´ y no era cuestión de marcharse de Ávila con la cabeza gacha.

Cuando el reloj caminaba hacia las 6 y media de la tarde, el calor castellano amainaba y el cielo amenazaba con nublarse. La parrilla de salida de la categoría infantil se estaba configurando, con las catalanas colocadas en primera línea y las nuestras inmediatamente después. Últimas instrucciones de Juan Ángel hacia las cuatro. Pero no en plan marcial, sino en su estilo, arropando y dándoles ánimos (es un tío al que no me imagino echándole la bronca a nadie). Me sitúo con la cámara perpendicular a ellas. Mientras les hago fotos sonríen, pero una vez que termino el rictus en sus rostros cambia.

Tensión y mala hostia, sobre todo en la cara de Noelia Ortiz. Los ojos más bonitos del ciclismo femenino madrileño piden guerra. Las gafas ocultan la mirada de Elisabeth y de Laura, mientras que Almudena, siempre seria, parece que no quiere saber nada de nadie. Lógico. Un padre de una corredora de otra selección no hace más que calentarle la oreja a su hija. La contestación de ella no tarda en llegar: “Cállate un mes”. Señor@s. ¡Que son niñ@s, y aquí vienen a divertirse. Esto no es el Tour de Francia ni el Real Madrid!

Un sprint que vale una medalla, el orgullo de todo un equipo

Cuando dan la salida nos ponemos nerviosos en el cuerpo técnico, como en cualquier carrera, sea de la categoría que sea. Siete vueltas deben dar las corredoras al circuito y desde el primer momento las madrileñas se sitúan en la parte delantera. Impresiona el desparpajo de Noelia, controlando en todo momento los movimientos de las rivales. Está con ganas, se mueve con rabia y se nota a mil leguas. Almudena siempre agazapada, procura no bajar de la décima posición y gastos, los justos. No quiere que le dé el aire en el ´gepeto´ ni en pintura. Elisabeth trabaja siempre tratando de no perder posiciones, y Laura no quiere andar a la zaga de sus compañeras y pelea en vanguardia.

El ritmo aumenta en cada giro, sobre todo a tres del final, cuando Elisabeth trata de mover la carrera pero la rematan la catalana Sara Méndez y la valenciana Ainara Albert. Ambas protagonizan el corte bueno y Eli no puede seguir la estela de ambas. Noelia ve el peligro y trabaja delante. Pero se les ha escapado el tren del oro… ¡Maldita sea! Ainara, que es un portento físico y apunta a ser una de las dominadoras del ciclismo nacional en el futuro, y Sara abren un hueco y acaban jugándose un rojigualda que abraza finalmente a la catalana. Por detrás el pelotón busca el bronce a un ritmo endiablado, con Laura y Elisabeth teniendo problemas para mantenerse en el grupo de cabeza cada vez más selecto.

Noelia hace un último esfuerzo en la recta de contrameta. Había que buscar que Almudena estuviera situada lo mejor posible. Está tan fuerte que incluso tras la paliza que se da, lograr entrar en el primer grupo de las elegidas. Su esfuerzo no va a ser inútil. En la recta final y por la derecha, Almudena Morales lanza un brutal sprint que saca de rueda a todas sus rivales y logra un fantástico e inesperado bronce cuando todo estaba perdido. Cuando nadie daba un duro por ellas. A lo Óscar Freire, con autoridad y con sus rivales exhibiendo caras de agonía tras poner el corazón a mil por hora.

Salto de alegría y grito “síiiii, ¡joder qué grande!”, al mismo tiempo que su familia y la gente de su equipo, la UC Fuenlabrada. Es la quinta medalla para la Comunidad de Madrid. Juan Ángel abraza a su corredora pero no tarda en acudir hacia las otras tres. Noelia entra delante también y sabe que su trabajo no ha sido en vano. En el segundo grupo llega Elisabeth que ha hecho un carrerón, atacando y desgastando a las rivales. Pero la emoción es mayor cuando entra Laura. Los tirones en los gemelos la hacen llegar cortada, y las lágrimas se le saltan una vez que cruza la meta. Su seleccionador acude presto a consolarla y a decirle que su carrera no ha sido baldía, que Almudena es bronce y que, al igual que los infantiles chicos, han tenido premio merecido, pudiendo volver a Madrid satisfechas y con la cabeza bien alta. Sí Laura, Misión Cumplida.

Fotos FMC